MULTIMEDIA
La multimedia consiste en el uso de diversos tipos de
medios para transmitir, administrar o presentar información. Estos medios
pueden ser texto, gráficas, audio y video, entre otros. Cuando se usa el
término en el ámbito de la computación, nos referimos al uso de software y
hardware para almacenar y presentar contenidos, generalmente usando una
combinación de texto, fotografías e ilustraciones, videos y audio. En realidad
estas aplicaciones tecnológicas son la verdadera novedad al respecto, y lo que
ha popularizado el término, ya que como podemos inferir la multimedia esta
presente en casi todas las formas de comunicación humana.
La multimedia encuentra su uso en varias áreas incluyendo
pero no limitado a: arte, educación, entretenimiento, ingeniería, medicina,
matemáticas, negocio, y la investigación científica. En la educación, la
multimedia se utiliza para producir los cursos de aprendizaje computarizado
(popularmente llamados CBTs) y los libros de consulta como enciclopedia y
almanaques.
ELEMENTOS MULTIMEDIA
Cualquier aplicación, documento o sistema multimedia está
constituido por elementos informativos de diferente naturaleza, que coinciden
en una misma intencionalidad comunicativa; recrear una experiencia de
percepción integral, a la que, cada uno de ellos, aporta sus capacidades
expresivas características:
Los textos son mensajes lingüísticos
codificados mediante signos procedentes de distintos sistemas de escritura. A
pesar de ser uno de los medios de comunicación más clásicos y tradicionales,
sobre ellos descansa la estructura conceptual y argumental básica de buena
parte de los productos multimedia, gracias, a su potencia abstractiva y a que
constituyen un método muy rápido, preciso y sistemático de transmisión de información.
Los textos pueden presentarse en secuencia lineal o asociados dinámicamente
mediante enlaces hipertextuales.
Los gráficos son representaciones visuales
figurativas que mantienen algún tipo de relación de analogía o semejanza con
los conceptos u objetos que describen. Pueden tener forma bidimensional
–diagramas, esquemas, planos, cuadros, tablas– o tridimensional –figuras y
dibujos que mediante el uso de la perspectiva y/o gradaciones cromáticas
expresan tanto la anchura y la altura, como la profundidad–. Facilitan la
expresión y la comprensión de ideas abstractas proponiendo representaciones más
concretas y accesibles.
Se usan sobre todo para diseñar interfaces que
simplifican a los usuarios el uso de las aplicaciones informáticas, proponiendo iconos –como
el botón sobre el que se pulsa –que resuelven la necesidad de recordar
secuencias de órdenes para realizar determinadas tareas, ometáforas que
ayudan a desarrollar aplicaciones a comunidades de usuarios muy diversas. Una
de las más famosas es la “metáfora del escritorio” desarrollada por Macintosh y
popularizada más tarde por Microsoft en su sistema operativo Windows para
representar gráficamente el área y las posibilidades de trabajo de un
ordenador.
Las animaciones son presentaciones muy rápidas
de una secuencia de gráficos tridimensionales, en un intervalo de tiempo tan
pequeño que genera en el observador la sensación de movimiento. Aportan a las
aplicaciones multimedia apariencia de veracidad y grandes dosis de
expresividad, pues les permiten reconstruir seres del pasado, como los
dinosaurios; fenómenos de naturaleza científica, como el comportamiento de los
cometas en el sistema solar o el retroceso de los glaciares en la corteza
terrestre; hechos históricos pretéritos, como la batalla de Trafalgar;
situaciones reales, como el crecimiento de una planta, o simplemente,
realidades culturales como los dioses y héroes mitológicos. Otro de sus grandes
campos de aplicación es la creación de los efectos especiales en cine.
Las imágenes son representaciones visuales
estáticas, generadas por copia o reproducción del entorno (escaneado de
imágenes analógicas, fotografías digitales, etc.). Son digitales; están
codificadas y almacenadas como mapas de bits y compuestas por conjuntos de
píxeles, por lo que tienden a ocupar ficheros muy voluminosos. Junto con los
textos, son el medio más utilizado en las aplicaciones multimedia para
transmitir información. Dicha transmisión se facilita cuando las imágenes son
nítidas (poseen alta definición o resolución), estables (están ausentes los
parpadeos u oscilaciones) y su contemplación no se ve dificultada por reflejos
o deslumbramientos.
Los vídeos son secuencias de imágenes estáticas
–sintetizadas o captadas– codificadas en formato digital y presentadas en
intervalos tan pequeños de tiempo que generan en el espectador la sensación de
movimiento.
En las aplicaciones multimedia, los vídeos convierten las pantallas del ordenador en terminales de televisión y resultan un medio óptimo para mostrar los atributos dinámicos de un concepto, de un proceso o de un acontecimiento, gracias a su secuencialidad y su capacidad para desarrollar líneas argumentales. Están desarrolladas de manera tal, que permiten al usuario interrumpir, reiniciar y volver a visionar las secuencias tantas veces como desee.
En las aplicaciones multimedia, los vídeos convierten las pantallas del ordenador en terminales de televisión y resultan un medio óptimo para mostrar los atributos dinámicos de un concepto, de un proceso o de un acontecimiento, gracias a su secuencialidad y su capacidad para desarrollar líneas argumentales. Están desarrolladas de manera tal, que permiten al usuario interrumpir, reiniciar y volver a visionar las secuencias tantas veces como desee.
Las aplicaciones denominadas audio son mensajes
de naturaleza acústica de distinto tipo –música, sonidos ambientales, voces
humanas, sonidos sintetizados, etc.– que aportan sonoridad.

